Traficantes de atención: El reto de educar hoy.

Hoy los "zombies" que tenemos en los salones de clase no dan miedo, dan tristeza y una profunda preocupación. Así caminan, como zombies, pegados a un aparato que les roba la atención, y cuando uno les pregunta si están bien, ni siquiera saben qué responder.

Sí, hay que aceptar que la tecnología y el profundo y rápido avance de la misma es importante para todos nosotros, sobre todo para los profesores, nos dan demasiado trabajo y es donde la tecnología nos apoya. Sin embargo, la profesora Gómez tiene mucha razón sobre el abuso sistemático que se le está dando a este tipo de aparatos. Ahora bien, no quiero sonar como un anticuado lleno de resentimiento hacia la tecnología, de hecho, tú sabes que me gusta mucho y me emociona aprender nuevas cosas, la tecnología no es mala, es solo que no se le está dando el uso adecuado y las grandes compañías se están aprovechando de eso. Están dirigiendo los recursos hacia los más jóvenes, traficando la atención, volviendo tontos a los que ahora deben tomar el mundo por las riendas.

Hoy vemos a la gran mayoría de los chicos en el salón de clase hablando jocosamente sobre los horarios que manejan en casa, acostándose en la madrugada y despertando cansados para ir al colegio. Pero lo que me entristece es que lo mencionan con orgullo, como si eso se tratara de una osadía, o un logro. Son adictos a trasnochar. Pero, ¿Por qué no aprenden? Porque no prestan atención y su cerebro intoxicado no funciona de manera correcta, por lo que no se permiten aprender cosas nuevas.

La idea que se menciona en la carta, lo de Suecia y la vuelta al papel, me parece indispensable hoy que ya todo es digital y nos estamos dando cuenta de que no es muy conveniente; somos muy jóvenes como especie para tomar este tipo de tecnología presente hoy como un instrumento. Ahora bien, prohibir el uso a los chicos no es la solución, después de todo, son nativos digitales en un mundo gobernado por la tecnología, en cambio, considero que se debe poner un control riguroso al tipo de información que entra a los servidores de un país. Las plataformas que usamos en el colegio son útiles, entrenan a los chicos en tecnología, pero como no se parecen mucho a las plataformas sociales que son dueñas de su atención, no lucen tan llamativas. Son vicios informáticos. Pero hay un antídoto. El aburrimiento sano. Siempre se me ha dicho que el aburrimiento es el padre de las creaciones. Hay que dejar que TODOS nos demos un tiempo de aburrimiento, a manera de entrenamiento para el cerebro contra el ataque adictivo de las plataformas "viciosas" que se pelean por nuestra atención.

La tecnología "facilita" nuestras vidas haciendo las cosas de manera más rápida, pero nos acostumbramos a obtener resultados inmediatos, eso nos vuelve lentos a nosotros, ahora imagina los niños que aún están desarrollando sus habilidades. Sí, estoy de acuerdo con que volvamos a los libros físicos, a mí me resultan más cómodos, el teléfono me hace perder, sobre todo por la cantidad de notificaciones y distracciones que tiene.

En conclusión, no dejemos que los niños se vuelvan lentos con la rapidez de la tecnología; en cambio, hagamos que se vuelvan rápidos con la lentitud de los libros.

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